
Ante la imposibilidad del Interapas para abastecer de agua potable a toda la zona metropolitana de San Luis Potosí, las contantes fallas en los sistemas de distribución y el incremento en la demanda del vital líquido por la contingencia sanitaria que generó el coronavirus, piperos de la capital potosina han aprovechado para «hacer su agosto» vendiendo una sola pipa hasta en 900 pesos con agua de dudosa calidad.
De acuerdo con diversos reportes, el costo de una pipa puede varias desde los 600 hasta los 900 pesos, es preciso llamar a los proveedores que ya tienen rutas bien definidas y que, en ocasiones, tienen lista de espera de hasta dos días dado el incremento en el consumo de este recurso por las medidas de higiene y limpieza que recomiendan las autoridades de Salud.
Desde el norte hasta la zona dorada de la ciudad, el desabasto se ha visto generalizado y, al no existir una regulación concreta en este tema, los piperos han podido imponer cuotas casi abusivas por el servicio al que la población no se puede negar pues el agua resulta indispensable, sin embargo, a este gasto se le agrega el recibo del Interapas que llega de manera puntual a pesar de que el agua no llega a los domicilios.
La situación ha rebasado por completo a las autoridades municipales quienes no han podido atender la demanda ni solucionar los problemas en el suministro, tampoco garantizar el abasto por medio de las pipas que, se supone, distribuyen el vital líquido de manera gratuita.