
En un acto de autoridad y cansado de la inoperancia e ineficiencia de la Junta Estatal de Caminos, que ha servido para que sus titulares y constructores se enriquezcan, el gobernador Juan Manuel Carreras López envió una iniciativa al Congreso del Estado para modificar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo y fusionar la JEC con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, como debería de ser.
Por evidente manipulación de las licitaciones por por parte de los diferentes titulares para beneficio de ellos y los constructores, el gobernador decidió desaparecer la dependencia y fusionarla con la STC, por lo que el titular, Fernando Chávez, tendría a su encargo las obras carreteras de San Luis Potosí.
Una prueba de la opacidad de la JEC es el que cometió su ex titular, Porfirio Flores, quien otorgó la construcción de los nuevos brazos del Distribuidor Vial Benito Juárez a la familia Torres Corzo a través de las empresas Maquirsa, Sánchez Valdez y Sánchez Chisum, esto a pesar que su propuesta era la más costosa y ninguna de las tres constructoras acreditó experiencia en la construcción de pasos a desnivel de esa envergadura.
Un conflicto que está a punto de estallar para el Gobierno del Estado, es que la JEC y el Congreso avalaron la ampliación de la concesión a la empresa Conocal para que la ruta San Luis-Villa de Arriaga siguiera siendo de cuota, lo que ocasiona que usuarios del parque industrial World Trade Center y habitantes de Ciudad Maderas deban pagar peaje para accesar a esos lugares, por lo que ya se preparan litigios al respecto.
Además sólo basta darse una vuelta por las carreteras estatales para conocer el deplorable estado que guardan las rutas para saber que la JEC sirve para dos cosas: para nada y para mantener aviadores.
La desaparición de la Junta Estatal de Caminos y su fusión con la SCT quedará en manos del Congreso del Estado, aunque no se contemplan oposiciones ante esta medida necesaria y urgente.