
El Senado aprobó por unanimidad la reforma constitucional para reducir gradualmente la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El dictamen fue avalado con 121 votos a favor y turnado a la Cámara de Diputados para continuar el proceso legislativo.
La modificación al artículo 123 establece que la reducción se aplicará de forma progresiva durante cinco años: en 2026 la jornada se mantendrá en 48 horas; en 2027 será de 46; en 2028, 44; en 2029, 42; y en 2030 entrará en vigor la semana laboral de 40 horas. El Congreso tendrá además 90 días, tras la promulgación, para realizar adecuaciones a la Ley Federal del Trabajo.
Aunque la reforma fue respaldada por todas las bancadas, legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano criticaron la gradualidad y propusieron que la reducción fuera inmediata. Senadores de Morena y aliados defendieron la implementación escalonada al considerar que permitirá cumplir una demanda histórica sin afectar la economía.
Durante la discusión, los presidentes de las comisiones dictaminadoras destacaron que la medida beneficiará a la mayoría de los trabajadores del país. Ninguna reserva para eliminar la gradualidad fue aceptada y el dictamen se aprobó en lo particular con un único ajuste de lenguaje incluyente.

