Dos hechos ocurridos en Ciudad Valles han encendido las alertas sobre una realidad que pocas veces se visibiliza: el abandono, la soledad y la falta de atención que enfrentan muchos adultos mayores en la región.
El primer caso se registró en la colonia La Pimienta, donde un hombre de la tercera edad fue localizado sin vida en el patio de su vivienda. Se trató de Santa Ana Gallegos Plascencia, de 84 años de edad, quien fue encontrado suspendido de un árbol.
El hallazgo ocurrió la mañana de este jueves, alrededor de las 6:00 horas, en un domicilio ubicado sobre la calle Iguala, entre Francisco Zarco y Tampico. Fueron familiares quienes solicitaron apoyo al sistema de emergencias 911, luego de encontrarlo inconsciente.
Al sitio acudieron brigadistas de la Comisión Nacional de Emergencias y paramédicos de la Cruz Roja, quienes confirmaron que ya no contaba con signos vitales. Posteriormente, elementos de Seguridad Pública acordonaron la zona, mientras personal de la Fiscalía General del Estado inició las diligencias correspondientes. De manera preliminar, autoridades señalaron que no había indicios de violencia, por lo que se presume que se trató de un suicidio.
En otro hecho, registrado en el fraccionamiento Altavista, un adulto mayor fue encontrado sin vida al interior de su domicilio, tras permanecer varios días sin ser localizado.
El hombre fue identificado como Miguel Navarro, de 78 años, quien vivía solo en una vivienda ubicada sobre la calle Río Tamesí. De acuerdo con la información, su hija, residente en la Ciudad de México, llevaba varios días sin poder comunicarse con él, lo que encendió la alerta.
Ante la preocupación, solicitó a conocidos que acudieran al domicilio. Al llegar, encontraron la vivienda cerrada y percibieron un fuerte olor proveniente del interior, por lo que dieron aviso a las autoridades.
Elementos de la Cruz Roja, Comisión Nacional de Emergencias, así como Seguridad Pública y Tránsito Municipal, acudieron al lugar y, tras ingresar con equipo especializado, localizaron al adulto mayor sin vida, con varios días de haber fallecido. Autoridades indicaron que no presentaba signos de violencia, por lo que de manera preliminar se presume que el deceso fue por causas naturales.
Ambos casos, aunque distintos en circunstancias, coinciden en un punto alarmante: la vulnerabilidad en la que viven muchos adultos mayores, marcada por la soledad, el aislamiento y, en algunos casos, la falta de redes de apoyo.
La situación ha generado preocupación social, pues deja al descubierto la necesidad urgente de fortalecer la atención a este sector, tanto desde el ámbito familiar como institucional, especialmente en temas de salud mental, acompañamiento y vigilancia comunitaria.
Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones correspondientes en ambos casos.
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