
Ciudad Valles, S.L.P.- Lo que comenzó con dos infartos cerebrales terminó convirtiéndose en una batalla contra la burocracia. Desde hace casi dos años, el maestro vallense Jorge Eleazar Rodríguez espera una cita con un neurocirujano del ISSSTE, consulta de la que depende no solo su proceso de pensión, sino también el acceso a tratamientos para atender las graves secuelas que le dejaron los infartos.
Durante 28 años dedicó su vida a la enseñanza en el Cecyte y también impartió clases en los Institutos Tecnológicos de Ciudad Valles y Tamazunchale. Hoy, asegura su familia, enfrenta la etapa más difícil de su vida mientras lucha por recibir atención médica especializada.
Su esposa, Angelina Hernández Vázquez, relató que en febrero de 2025 Jorge sufrió dos infartos cerebrales que cambiaron por completo su vida. Desde entonces perdió la movilidad del brazo izquierdo y ha tenido parálisis facial derivada de coágulos cerebrales.
A consecuencia de los infartos también sufrió una dislocación del hombro izquierdo que, un año y medio después, continúa provocándole fuertes dolores.
Explicó que Medicina Interna ya determinó que debe pensionarse debido a su estado de salud; sin embargo, Medicina del Trabajo exige una valoración realizada por un especialista en Neurología para continuar con el trámite. Sin esa consulta, el proceso permanece detenido.
La familia denuncia que conseguir una cita en el ISSSTE ha sido prácticamente imposible. Primero les informaron que la agenda estaba saturada desde el año pasado y recientemente les señalaron que existen espacios disponibles, pero hasta el próximo mes de octubre.
Mientras la cita no llega, Jorge continúa sin poder acceder a otros servicios médicos que también necesita con urgencia.
Entre ellos se encuentra el tratamiento para su hombro dislocado. Su esposa explicó que incluso les propusieron una cirugía para fijarlo con alambre y evitar el dolor, procedimiento que le quitaría por completo la movilidad del brazo, cuando existen otras alternativas médicas que requieren la valoración de especialistas y que le pueden ayudar para no perder su extremidad.
Ante la falta de respuesta, la familia ha tenido que costear terapias particulares, ya que, aseguran, las que recibió en el ISSSTE no mejoraron su condición. También han recibido ayuda económica de familiares, amigos y personas cercanas que conocen su situación.

La pensión representa una esperanza para Jorge y su familia, pues con esos recursos podrían buscar atención médica privada para reconstruir su hombro y valorar un tratamiento para la obstrucción de la carótida que, según explican, ha provocado los episodios de isquemia cerebral y las secuelas neurológicas que hoy enfrenta.
Desesperados por la situación, este viernes acudieron a la Presidencia Municipal de Ciudad Valles para solicitar el apoyo del alcalde, con la esperanza de que pueda intervenir en la gestión de una cita con el especialista.
«Sabemos que hay muchas personas esperando atención, pero mi esposo ya no puede seguir esperando. Cada día que pasa su salud empeora y solo queremos que le den la oportunidad de ser atendido», expresó Angelina Hernández.
Mientras la cita sigue sin llegar, Jorge Eleazar Rodríguez enfrenta el dolor, las limitaciones físicas y la incertidumbre, esperando que el sistema de salud al que dedicó años de aportaciones finalmente le abra la puerta para recibir la atención que necesita.
Seguiremos informando.