Apenas se asoma la convocatoria y en Morena ya nadie quiere quedarse sentado. De acuerdo con la información que ha trascendido, en cuestión de días será emitida la convocatoria formal para seleccionar a quien ocupará la Coordinación Estatal de Defensa de la Cuarta Transformación en San Luis Potosí, una figura que, en los hechos, representa la antesala de la candidatura a la gubernatura en 2027.
Y como suele ocurrir cuando se abre una rendija de oportunidad en política, comenzaron a desfilar aspirantes de todos los tamaños, trayectorias y expectativas. Algunos buscan legítimamente encabezar el proyecto; otros parecen conformarse con que, si la gubernatura se les escapa, al menos les toque un premio de consolación en el reparto de posiciones que inevitablemente acompaña estos procesos.
Entre quienes han levantado la mano se encuentra Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, actual dirigente estatal de Morena y pieza cercana a la dirigencia nacional, quien ha apostado por mantener el control de la estructura partidista y consolidar su presencia territorial.
También aparece Rosa Icela Rodríguez Velázquez, actual secretaria de Gobernación, una de las funcionarias más cercanas a la presidenta Claudia Sheinbaum y con una larga trayectoria en la administración pública federal y capitalina. Aunque ha mantenido un perfil institucional, su nombre continúa apareciendo en mediciones y conversaciones políticas.
Gerardo Sánchez Zumaya es otro de los personajes que ha comenzado a moverse. Empresario con presencia en distintos sectores productivos y una creciente exposición mediática, ha buscado posicionarse como una alternativa ciudadana dentro del movimiento, aunque la mayor parte de sus actividades la ha desarrollado a través de su fundación, GESA, de la que, por cierto, este martes 16, se separó confirmando que buscará convertirse en candidato de Morena.
En la lista figura además Gabino Morales Mendoza, exdelegado federal de programas sociales y actual diputado federal, quien conserva una base política construida durante los años en que operó la estrategia social del gobierno federal en la entidad y que nunca ha ocultado sus aspiraciones por gobernar el estado.
Primo Dothé Mata, exsenador y uno de los fundadores de Morena en San Luis Potosí, también reapareció en el escenario. Identificado con las causas sociales y con un discurso más cercano al obradorismo original, intenta reivindicar su lugar entre quienes aseguran haber sembrado el movimiento antes de que se volviera una opción electoral atractiva.
Carlos Artemio Arreola Mallol, diputado local y presidente del Consejo Político de Morena, ha incrementado su presencia pública, aprovechando la tribuna legislativa para fortalecer vínculos con distintos sectores. Inicialmente, insistía en que “era tiempo de mujeres”, pero de súbito cambió de parecer y decidió entrarle al proceso.
En el grupo de aspirantes también es mencionado Guillermo Morales López, actual titular de la delegación estatal del Bienestar, quien ha desarrollado buena parte de su trayectoria en la administración pública federal y en tareas de operación política dentro de Morena. Su cercanía con distintos actores del movimiento y la responsabilidad de encabezar proyectos estratégicos de infraestructura en la entidad lo han colocado entre los perfiles que buscan ser considerados en la eventual medición interna, aunque hasta ahora ha mantenido un discurso centrado en el trabajo institucional y se ha visto envuelto en escándalos poco favorables relacionados con el nepotismo que impera en la dependencia a su cargo.
Mientras la convocatoria oficial sigue guardada en algún cajón de la dirigencia nacional, en San Luis Potosí la competencia parece haber comenzado hace tiempo.
En las últimas semanas, se han multiplicado las encuestas telefónicas, los sondeos en redes sociales, las giras por medios de comunicación, las reuniones con estructuras municipales, los encuentros promocionales y las apariciones en prácticamente cualquier evento público que permita una fotografía, un saludo o una mención.
En Morena aseguran que la decisión se tomará mediante encuestas. Sin embargo, en la práctica, muchos de los aspirantes parecen haber entendido que la mejor manera de prepararse consiste en no dejar pasar una sola cámara, un solo micrófono o una sola mesa de café con operadores políticos.
Seguiremos informando.