
San Luis Potosí, S.L.P.– Durante la Sesión Extraordinaria del Consejo Universitario, el rector Alejandro Javier Zermeño Guerra rindió su Segundo Informe de gestión 2024-2028, en el que dejó claro que el momento que atraviesa la Universidad Autónoma de San Luis Potosí no se define por la adversidad, sino por su capacidad de respuesta.
“La universidad autónoma de San Luis Potosí es una institución que no le pertenece a un gobierno, ni a una administración, ni a una época; le pertenece a su gente… dicen que el valor de una institución se mide en los días tranquilos, se equivocan. El valor real se demuestra cuando el entorno es adverso, cuando el presupuesto se detiene, cuando el ruido exterior intenta nublar la vista”, expresó como parte del mensaje central.
En ese contexto, el rector puso sobre la mesa uno de los temas más sensibles: el financiamiento. Señaló que, al depender en gran medida de recursos públicos, las universidades quedan expuestas a decisiones que no siempre responden a una planeación educativa de largo plazo, sino a intereses políticos.
“El 2025 no nos definió por nuestras dificultades, nos definió por nuestra capacidad de superarlas. 103 años de autonomía no se detienen, esta universidad tampoco”, enfatizó.
El rector también advirtió sobre los riesgos de la intervención política en las universidades públicas, señalando que permitir este tipo de injerencias compromete no solo a las instituciones, sino al desarrollo del país.
“Permitir que factores políticos interfieran en su funcionamiento pone en riesgo no solo a las instituciones, sino al desarrollo del mismo país”.
En ese sentido, hizo un llamado directo a quienes toman decisiones presupuestales: “La educación no es un gasto, es la única apuesta que jamás falla”.
Finalmente, sostuvo que, mientras se resuelven los escenarios políticos, la universidad seguirá operando con lo que tiene, sin detener su labor académica, científica y social. “Mientras llega esa voluntad política, seguiremos haciendo lo que mejor sabemos: trabajar con lo que tenemos y no dejar de cumplir a San Luis Potosí”.
El mensaje cierra con una postura clara: la UASLP no solo resiste, también avanza, defendiendo su autonomía como base para formar generaciones capaces de enfrentar los retos actuales.
Cifras que sostienen la postura universitaria
“La reducción o retraso en la entrega de recursos puede generar afectaciones significativas en la operación diaria de la universidad, desde el pago de salarios hasta la continuidad de proyectos de investigación”, advirtió.
Frente a ese escenario, la institución respaldó su operación con cifras. Actualmente, la UASLP atiende a 33 mil 224 estudiantes en ocho municipios y cuenta con 744 investigadores en el Sistema Nacional de Investigadores, la cifra más alta en su historia, con un crecimiento del 37% en los últimos cinco años.
Además, destacó logros académicos como el primer lugar nacional en el examen EGEL CENEVAL 2025, la titulación de 4,297 profesionistas y la apertura de nuevas carreras en áreas estratégicas como inteligencia artificial, ciencia de datos, producción audiovisual y tecnologías empresariales.
La estructura de financiamiento también fue expuesta: el 68% de los recursos proviene de la federación, el 13% del Gobierno del Estado y el 19% corresponde a ingresos propios, considerados clave para mantener la operación ante escenarios de incertidumbre.
Ante ello, sostuvo que la defensa de la autonomía también pasa por exigir recursos suficientes, oportunos y sin condicionamientos. Como respaldo, destacó que el 98.5% del presupuesto universitario fue revisado, con resultado de cero irregularidades.
En medio de un entorno político y financiero complejo, la UASLP envía un mensaje claro: su operación no se detiene y su autonomía no se negocia, respaldada —según sostiene— por resultados, transparencia y una comunidad que la mantiene en marcha.
Seguiremos informando.