Alrededor del 20 por ciento de los niños en México presenta síntomas de ansiedad, estrés o depresión, en un contexto marcado por violencia escolar, acoso y exposición constante a redes sociales, de acuerdo con la especialista en salud emocional infantil Sophie Sosa Palazuelos.
En el marco del Día del Niño, la especialista señaló que cada vez es más frecuente detectar estos problemas desde edades tempranas, incluso en menores de entre cinco y seis años. Indicó que factores como el entorno familiar, el ritmo de vida, las exigencias escolares y el uso de tecnología influyen directamente en el bienestar emocional de la infancia.
Sosa Palazuelos explicó que la sobreexposición a información y dinámicas digitales, sumadas a situaciones de violencia y bullying, generan una carga emocional que impacta tanto a menores como a adultos, quienes también manifiestan preocupación por el contexto social.
Ante este panorama, destacó la importancia de que los niños desarrollen habilidades para reconocer y gestionar sus emociones desde edades tempranas. Señaló que identificar estados como tristeza, enojo o frustración permite procesarlos de forma adecuada y prevenir afectaciones mayores.
Entre las estrategias recomendadas se encuentran la respiración consciente, la atención plena, el reconocimiento emocional y ejercicios de concentración, prácticas que contribuyen a mejorar la regulación emocional, la toma de decisiones y la convivencia.
La especialista subrayó que el entorno familiar juega un papel clave en este proceso, ya que las reacciones de los adultos influyen en la conducta de los menores. Asimismo, mencionó iniciativas como Medita México, orientadas a llevar programas de salud mental a escuelas mediante herramientas tecnológicas.
Especialistas coinciden en que la atención a la salud mental infantil debe abordarse con la misma relevancia que otros aspectos del desarrollo, como la alimentación y el descanso.