Ciudad Valles, S.L.P.– La contaminación de los ríos en la Huasteca potosina tiene origen claro: la omisión de municipios y la falta de operación de plantas tratadoras. Así lo confirmó la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al revelar la existencia de más de 60 descargas de aguas residuales en la cuenca de Axtla, muchas de ellas sin ningún tipo de tratamiento.
El director del organismo en San Luis Potosí, Darío Fernando González, explicó que estas descargas provienen no solo de una fuente, sino de diversos sistemas municipales en localidades como Xilitla, Matlapa, Coxcatlán y Huehuetlán, lo que evidencia un problema estructural en el manejo del agua residual en la región.
A esto se suma que plantas tratadoras en municipios como Axtla y Xilitla nunca han operado correctamente, lo que ha permitido que las aguas negras sean vertidas directamente a los ríos. “Pueden señalar a quien sea, pero si no funcionan las plantas, los ríos seguirán contaminados”, advirtió.
El funcionario también destacó que ya se han iniciado procedimientos administrativos por las descargas identificadas, y adelantó que se buscará fincar responsabilidades incluso a exfuncionarios, debido a la inoperancia de infraestructura que nunca entró en funcionamiento.
En el caso de Ciudad Valles, Conagua ha impuesto al menos siete multas que superan los 220 mil pesos por descargas clandestinas al Río Valles, incluyendo a particulares y locatarios del mercado que vertían aguas negras directamente al afluente.
No obstante, González reconoció que las sanciones no resuelven el problema de fondo, ya que algunas de estas descargas están conectadas al sistema de drenaje urbano, lo que impide su clausura inmediata sin generar riesgos de salud pública. Por ello, dijo, ya se trabaja en coordinación con la DAPA y el Ayuntamiento para corregir estas conexiones de manera integral.
Como parte de estas acciones, se proyecta la rehabilitación y conexión adecuada de descargas en la zona de mercados, a fin de evitar que continúen vertiéndose directamente al río.
Otro punto crítico es la planta tratadora de Birmania, la cual opera apenas al 60 por ciento de su capacidad y no cumple con la norma ambiental vigente, por lo que requiere una inversión cercana a 80 millones de pesos para su rehabilitación.
A nivel regional, el panorama es aún más complejo. El titular de Conagua adelantó que se iniciarán trabajos para rehabilitar al menos tres plantas tratadoras en la Huasteca, muchas de las cuales nunca funcionaron pese a contar con infraestructura instalada.
Finalmente, sobre el caso de la empresa juguera en Huichihuayán, informó que la propia compañía solicitó la cancelación de su permiso de descarga al río, por lo que no fue necesario imponer una sanción adicional.
El diagnóstico es contundente: mientras los municipios no asuman su responsabilidad y pongan en operación sus sistemas de saneamiento, los ríos de la Huasteca potosina seguirán recibiendo aguas negras sin control.
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