Enrique Galindo Ceballos dio un golpe de autoridad política durante la Semana Santa. Nombró a una panista de cepa, Ángeles Rodríguez, como secretaria general del Ayuntamiento de San Luis Potosí y desveló con ello una estrategia de blindaje femenino de muy fina manufactura.
Ángeles Rodríguez es una experimentada mujer de la política, siempre panista; fue estratégica en los proyectos a la gubernatura de Octavio Pedroza Gaitán y del fallido Xavier Nava. Es una mujer capaz, ordenada, disciplinada y eficiente en lo que hace.
Aguantó en silencio el costo de jugársela con Octavio y con Nava, pero al final se impuso la calidad de su trabajo y su eficiencia en el galindato. Ahora le toca demostrar, como secretaria general, su eficacia, porque vienen tiempos de mucha presión, golpeteo y crisis, propios de un Ayuntamiento cuyo presidente tiene expectativas y un claro proyecto para convertirse en candidato a gobernador.
Pero el nombramiento de Ángeles Rodríguez como secretaria general fue el pretexto para que Enrique Galindo mostrara un músculo que tenía bien guardado: se trata de un grupo de mujeres que ha incorporado a su administración y que seguramente aportarán mucho a su futuro político.
De todas ellas, Guadalupe Almaguer es la que más tiempo tiene en el equipo. Guadalupe, de origen perredista, ha sido diputada local y federal; fue dirigente del PRD y es una auténtica promotora del feminismo en San Luis Potosí. Un feminismo que construye y que tuvo logros que, al paso del tiempo, no se han valorado ni reconocido, pero ella sigue firme en su lucha.
Pero el impacto más fuerte, tras la sesión de Cabildo para nombrar a Ángeles Rodríguez, fue el anuncio de la incorporación de tres mujeres de muy alto perfil político en las tierras del Potosí.
Se trata de Yolanda Eugenia González Hernández, priista con gran trayectoria; podría decirse que es una priista estoica. Conoce las entrañas del poder y de la administración pública. Fue ella a quien le tocó notificar al gobernador Florencio Salazar Martínez que tenía que dejar el cargo; pocos lo saben porque esa historia aún no se escribe completa.
Yolanda resistió los rabiosos embates del gobernador Horacio Sánchez Unzueta. Horacio quiso terminar con el PRI, pero ella lo mantuvo en pie. El poderoso gobernador (1993-1997) le quitó al partido que lo llevó al poder todo: recursos, espacios y hasta los teléfonos le cortó, pero Yolanda no se arredró; usaba los teléfonos de cabina y, con sus propios recursos, hizo revivir al tricolor, y le alcanzó para que Fernando Silva Nieto ganara la gubernatura en 1997.
Yolanda entendió que era tiempo de guardarse; se fue a México y tuvo el cobijo del partido. Se fue, pero siempre estuvo presente en San Luis Potosí. Ahora pondrá todo su talento al servicio de Enrique Galindo.
Lidia Argüello es una guerrera incansable; es panista en cada una de sus células y sus moléculas. Siempre fiel al partido, ha recibido duros golpes como recompensa a su trabajo honesto.
Lidia no solo es inteligente y, gramo por gramo, la mejor abogada electoral del PAN, sino que, además, es una estratega de primera línea.
A lo largo de su historia política ha aguantado discriminación y, sin dudarlo, ha cedido postulaciones que claramente le correspondían. Hoy enfrenta una rabiosa persecución de la dirigente y senadora del PAN, Verónica Rodríguez, y de su misógino secretario general, Enrique Dahud Acosta. Pero Lidia sabe cómo se transforman los políticos que de pronto se ven con poder y dinero; conoce las miserias y las entrañas de muchos que ha visto pasar a lo largo de los años en Acción Nacional, mismos que, cuando dejan los cargos, se reducen a su realidad: despojos políticos, humanos y morales.
Argüello, entonces, tiene mucho que aportar al galindismo porque, además, tiene un esquema mental claro y sabe trabajar en equipo con pasión y respeto.
Martha Rangel es militante del PRI. Desde niña respira la política; sus padres fueron activistas y le tocó vivir la historia de San Luis Potosí en tres momentos: la bonanza del PRI y la inestabilidad que nos hizo tener siete gobernadores en seis años.
Martha siempre está en el ánimo de los hombres y las mujeres del poder político y económico. Ha ocupado diversos cargos en la función pública y ha enfrentado algunos episodios de fuerte presión que la han forjado.
Es abogada, es estratega y se adapta a las circunstancias. Es inteligente y honesta; trabaja por convicción y le gusta hacer lo correcto. Eso le ha acarreado problemas. En algún tiempo la consideraban “la niña bien” de la política, pero se ha encargado de demostrar que su valor tiene que ver con sus resultados y no con el abolengo de su apellido o sus vínculos con los oligarcas del pueblo.
Galindo tiene claro el enfoque de sus acciones y, en ese afán, ha sumado valores femeninos que van a enriquecer su proyecto porque, quiera o no, es la única figura competitiva que tiene la oposición de cara al 2027 en San Luis Potosí.
Si su candidatura se va a armar con personas como estas mujeres, el resultado puede ser sorprendente. ¡Ya veremos!
P.D.1. El que anda en abierta campaña es el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres. Le anda tirando a la grande, pero si no lo consigue, ya de menos una diputación federal es su objetivo.
P.D.2. Juan Carlos Valladares, aspirante del Partido Verde a la presidencia municipal de San Luis Potosí, salió bien librado de la campañita que alguien le hizo favor de regalarle luego de que publicó en su Instagram imágenes del viaje en el que acompañó a su compadre, el piloto de Fórmula 1, Checo Pérez. Valladares, su hermano y la familia de la estrella del Cadillac Team son muy cercanos. Quienes lo conocen saben que no solo ha ido a Japón con Checo, sino que ha ido a muchos otros lugares donde se realiza la F1. Parece que el regalito, lejos de perjudicarlo, aumentó sus bonos.
P.D.3. Luego de que la presidenta, Claudia Sheinbaum, dio a conocer que el gobierno mexicano ganó un litigio internacional relacionado con la implementación de taxímetros digitales y otras herramientas de movilidad, a varios en “pueblo quieto” del Potosí les dio calentura y comenzaron a estimular sus mentecillas truculentas, buscando golpear al diputado Héctor Serrano. Serrano se anda distinguiendo por enfrentar cualquier señalamiento, claro, siempre y cuando se trate de periodistas y medios de comunicación serios.
P.D.4. Para muina de algunos, la relación entre el alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, y el gobernador, Ricardo Gallardo, se mantiene en magníficas condiciones. Los dos políticos saben que pueden ser adversarios, pero no enemigos. Y, como decía mi abuelita: se atrapan más moscas con miel que con hiel.
Hasta la próxima.