
Los precios internacionales del gas y el petróleo repuntaron con fuerza tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán, en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente que amenaza el tránsito energético por el estrecho de Ormuz, paso clave para una quinta parte del crudo mundial.
El gas en Europa superó los 65 euros por megavatio hora (MWh), su nivel más alto desde enero de 2023, aunque cerró en 54.29 euros, con un alza diaria de 21.98 por ciento y un incremento acumulado cercano a 70 por ciento desde el fin de semana. En Estados Unidos, el gas natural avanzó a 3.07 dólares por millón de BTU, con un aumento de 8.45 por ciento en los últimos días.
El crudo Brent superó los 85 dólares por barril máximo desde 2024 y concluyó en 81.40 dólares, con un avance de 4.71 por ciento en la sesión y de 14.88 por ciento en tres días. El West Texas Intermediate (WTI) subió 7.36 por ciento, a 76.47 dólares, acumuló un alza de 14.31 por ciento en el mismo periodo.
Los precios moderaron sus ganancias luego de que Washington prometió protección a los petroleros en el estrecho de Ormuz, tras advertencias iraníes sobre la seguridad del paso. Especialistas advierten que persiste el riesgo de ataques a instalaciones energéticas.
De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, por Ormuz se transporta alrededor de 20 por ciento del petróleo mundial y más de una quinta parte del gas natural licuado, por lo que una interrupción prolongada podría elevar de forma sostenida los precios y profundizar la aversión al riesgo en los mercados.




