Cada último martes de febrero, normalmente entre los días 23 y 28, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de la Esterilización Animal, una iniciativa que busca concienciar sobre la importancia de este procedimiento médico para mejorar la calidad de vida de perros y gatos.
Esta fecha no solo resalta la responsabilidad de los tutores de mascotas, sino que también pone sobre la mesa la necesidad urgente de frenar la sobrepoblación de animales en situación de calle, un problema de salud pública y ética que afecta a comunidades en todo el globo.

El origen de esta efeméride se remonta a 1995, cuando fue establecida por la Doris Day Animal League en Estados Unidos. Lo que comenzó como una iniciativa local bajo el nombre de «Spay Day», rápidamente ganó tracción internacional gracias al apoyo de diversas organizaciones protectoras de animales.
La visión original de la actriz y activista Doris Day era clara: demostrar que la esterilización es la herramienta más humana y efectiva para reducir el número de animales que terminan en refugios o sufriendo en las calles.

La importancia de este día radica en los múltiples beneficios que aporta tanto a los animales como a la sociedad. Médicamente, la esterilización previene enfermedades graves como infecciones uterinas y diversos tipos de cáncer, además de reducir comportamientos territoriales.