
Este martes 17 de febrero de 2026, el calendario astronómico inauguró su temporada de eclipses con un eclipse solar anular, un fenómeno conocido popularmente como “Anillo de Fuego”. El evento, que alcanzó su punto máximo en las regiones más remotas del hemisferio sur, cautivó a la comunidad científica y a observadores en puntos estratégicos, marcando el inicio de una serie de eventos celestiales que definirán este año.
El fenómeno comenzó su fase parcial alrededor de las 03:56 horas (tiempo del centro de México), alcanzando su momento cumbre a las 06:11 horas. Durante este periodo, la Luna se posicionó entre la Tierra y el Sol; sin embargo, debido a que el satélite se encuentra cerca de su apogeo (el punto más alejado de su órbita), su tamaño aparente no logró cubrir por completo el disco solar. El resultado fue una silueta oscura rodeada por un brillante borde de luz solar que se mantuvo visible por aproximadamente 2 minutos y 20 segundos.
La trayectoria de la “anularidad” fue sumamente exclusiva, cruzando principalmente por el continente de la Antártida. Fuera de esta franja de oscuridad, el eclipse pudo ser apreciado de forma parcial en diversas regiones, incluyendo el extremo sur de Argentina y Chile, así como partes de Sudáfrica, Namibia y Madagascar. En ciudades como Ciudad del Cabo, los habitantes presenciaron una ocultación del Sol cercana al 11% al amanecer, mientras que en las Islas Shetland del Sur el oscurecimiento alcanzó el 83%.
En el caso de México, el territorio nacional quedó completamente fuera de la zona de visibilidad. Ni la fase anular ni la penumbra alcanzaron latitudes norteamericanas, por lo que el evento no pudo ser observado de forma directa desde ninguna entidad del país. A pesar de esto, miles de entusiastas en México y el resto del mundo siguieron el trayecto a través de transmisiones en vivo realizadas por agencias espaciales como la NASA y diversos observatorios internacionales.
Este eclipse es el primero de dos eventos solares programados para este año. El próximo, un eclipse solar total, ocurrirá el 12 de agosto de 2026 y se espera que atraiga una atención masiva al cruzar por España, Islandia y Groenlandia. Las autoridades recordaron que, para cualquier observación directa de estos fenómenos, es indispensable el uso de gafas certificadas con la norma ISO 12312-2, ya que mirar el sol sin protección, incluso durante un eclipse, puede causar daños permanentes en la retina.
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