El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que las restricciones al suministro de petróleo en Cuba agravan la crisis socioeconómica y afectan servicios esenciales como salud, agua y alimentación, lo que impacta directamente en los derechos humanos de la población.
La portavoz del organismo, Volker Türk, señaló que el embargo financiero y comercial prolongado, los fenómenos meteorológicos extremos y recientes medidas de Estados Unidos han profundizado la escasez de combustible, poniendo en riesgo unidades médicas, distribución de vacunas, transfusiones y el acceso al agua potable debido a los cortes de energía.
El organismo internacional reiteró que los objetivos políticos no justifican acciones que vulneren derechos humanos y llamó a levantar medidas sectoriales unilaterales por su impacto «amplio e indiscriminado» en la población. Pidió a las autoridades cubanas responder conforme al derecho internacional, priorizar la protección de los sectores vulnerables y garantizar la libertad de reunión y expresión.
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