El hábito de la lectura científica enfrenta dificultades entre estudiantes jóvenes, quienes prefieren contenidos breves y audiovisuales.
Especialistas advierten que esta tendencia puede afectar la comprensión profunda de temas complejos relacionados con ciencia y tecnología.
Docentes buscan nuevas estrategias para fomentar la lectura crítica mediante materiales digitales y contenidos adaptados a los intereses actuales.
Instituciones educativas coinciden en que fortalecer la lectura científica es clave para mejorar el pensamiento analítico.