La falta de educación sexual continúa siendo un factor que incrementa riesgos en la salud de jóvenes y adolescentes, advierten especialistas. A pesar del acceso a información en internet, gran parte de los contenidos carecen de sustento médico.
Profesionales señalan que la desinformación puede generar decisiones poco responsables y aumentar la probabilidad de infecciones o embarazos no planeados. Además, los tabúes dificultan el diálogo abierto sobre sexualidad.
Especialistas destacan que la educación sexual no solo se enfoca en la prevención, sino también en el autocuidado, el respeto y la toma de decisiones informadas.
Ante este panorama, hacen un llamado a fortalecer programas de educación sexual integral y a generar espacios de información confiable tanto en instituciones educativas como en el hogar.