La hidratación adecuada es fundamental para el correcto funcionamiento del cuerpo, sin embargo, especialistas advierten que muchas personas no consumen la cantidad de agua necesaria a lo largo del día.
La falta de hidratación puede provocar síntomas como cansancio, dolores de cabeza, resequedad y disminución de la concentración, afectando el desempeño académico y laboral. Estos efectos suelen intensificarse en climas calurosos.
Nutriólogos señalan que, especialmente entre jóvenes, el agua ha sido sustituida por refrescos y bebidas azucaradas, lo que además incrementa riesgos de sobrepeso y otros padecimientos.
Por ello, recomiendan mantener una ingesta constante de agua simple durante el día y fomentar hábitos saludables desde edades tempranas para prevenir complicaciones a largo plazo.

