Iniciar el cuidado de las uñas de un perro desde sus primeros meses de vida es fundamental para garantizar su bienestar a largo plazo. Aunque al principio puede parecer una tarea complicada, convertir este proceso en una rutina temprana ayuda a que el animal no lo perciba como una amenaza.
Es importante destacar que no todos los cachorros requieren cortes periódicos, ya que aquellos que mantienen una vida activa al aire libre suelen desgastarlas de forma natural al excavar o jugar en superficies exteriores.

Para llevar a cabo el corte de manera segura, se recomienda utilizar herramientas específicas para cachorros que cuenten con pasadores de seguridad. El procedimiento debe realizarse con cautela, cortando solo un milímetro a la vez y observando la superficie de la uña; la aparición de un pequeño círculo indica que se está cerca de la zona sensible.
Durante el proceso, es vital mantener la calma, acariciar las patas del animal para transmitirle tranquilidad y, si es necesario, contar con el apoyo de otra persona para sujetarlo con firmeza pero sin brusquedad.

Finalmente, el éxito de esta actividad depende en gran medida del refuerzo positivo y la paciencia del dueño. Al terminar el corte, premiar al cachorro con un snack o palabras de aliento reforzará la idea de que se trata de una experiencia agradable.
