El dolor del nervio ciático puede llegar a ser incapacitante, extendiéndose desde la zona lumbar hasta las piernas, pero la actividad física dirigida es una de las mejores herramientas para combatirlo. De acuerdo con información de la Clínica Mayo, el enfoque principal no debe ser el reposo absoluto, sino la realización de ejercicios de bajo impacto que ayuden a descomprimir el nervio.
Los especialistas sugieren integrar estiramientos que trabajen la flexibilidad de los músculos isquiotibiales y el fortalecimiento del núcleo o «core», lo que ayuda a estabilizar la columna vertebral y reducir la presión en los discos intervertebrales.

Entre las rutinas más recomendadas destacan el estiramiento del músculo piramidal (piriforme) y la postura de «la paloma» o el estiramiento de rodilla al pecho. Estas técnicas buscan liberar la tensión en los glúteos y la espalda baja, zonas donde el nervio suele quedar atrapado.

Asimismo, disciplinas como el yoga o el método Pilates han demostrado ser altamente eficaces, ya que combinan la respiración con movimientos controlados que mejoran la postura. Es fundamental realizar estos ejercicios de forma suave y progresiva, evitando cualquier movimiento brusco que pueda exacerbar el dolor agudo.
