
En un plazo máximo de cinco años, los tres glaciares que aún existen en México ubicados en el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba podrían desaparecer por efecto del calentamiento global y la actividad volcánica, según advirtió el Instituto de Geofísica de la UNAM.
Hugo Delgado Granados, vulcanólogo de la Universidad, explicó que las altas temperaturas y la falta de programas viables para conservarlos hacen inevitable su desaparición. Detalló que la línea de equilibrio, clave para la formación de hielo, está por encima de los 5,300 metros, mientras que los glaciares mexicanos se encuentran a menor altitud, lo que impide su regeneración.
El experto señaló que el glaciar del Iztaccíhuatl apenas sobrevive gracias a la protección de su estructura volcánica, mientras que el del Popocatépetl ha sido severamente afectado por sus recientes erupciones. En el Pico de Orizaba, el más alto del país, el hielo ha disminuido un 20% en los últimos cinco años, dejando al descubierto su base rocosa.
Fenómenos como El Niño, La Niña y la sequía extrema agravan la situación. La pérdida de estos glaciares no solo impactará en el clima y la disponibilidad de agua, sino también en aspectos culturales y simbólicos para las comunidades cercanas.
Desde 2022, la ONU y la Unesco declararon 2025 como el Año Internacional de la Preservación de los Glaciares.
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