
La capirotada es un postre típico de México que se prepara principalmente durante la Cuaresma y Semana Santa. Su receta varía según la región, pero la típica consiste en rebanadas de pan frito o tostado, bañadas en una miel de piloncillo con canela y clavos de olor, y acompañadas de ingredientes como pasas, cacahuates, queso y nueces.
El platillo es famoso por su sabor es una mezcla única de dulce y salado, lo que la hace un platillo muy especial en la gastronomía mexicana.
El origen de la capirotada se remonta a la época colonial, con influencia de un platillo europeo similar que llegó a América con los españoles, pero, hay registros de versiones más antiguas en la Edad Media, donde se preparaban guisos de pan con miel y especias. En México, este postre evolucionó con ingredientes locales y se convirtió en una tradición culinaria durante la Semana Santa.
Este postre tiene un significado simbólico dentro de la religión católica, ya que sus ingredientes representan elementos de la Pasión de Cristo: el pan simboliza el cuerpo, la miel el sacrificio, la canela la cruz y el queso la Sábana Santa. Por ello, la capirotada no solo es un delicioso platillo, sino también una representación de la fe y las costumbres mexicanas durante esta temporada.