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En el corazón de México, específicamente en los estados de Coahuila de Zaragoza, Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas, crece una pequeña pero fascinante planta conocida como la biznaga de chilitos o biznaga de flor rosa pálido (Mammillaria roseoalba).
Esta especie de cactus, perteneciente a la familia Cactaceae, es famosa por sus frutos coloridos llamados «chilitos», que son una delicia local y un componente importante de la tradición gastronómica mexicana.
La biznaga de chilitos tiene un crecimiento simple y puede alcanzar entre uno y cinco cm de altura, con un diámetro de cinco a 10 cm. Su forma es depresoglobosa, con protuberancias en forma de mamila de color verde oscuro que contienen un jugo lechoso. Dichas características son las que le dan su nombre, derivado del latín «mamila» o «pezón». En la parte superior, forja coronas circulares de espinas de distintos grosores, lo que la hace una planta única y reconocible.
Los chilitos son el resultado de pequeñas flores de color rojo con forma de campana, que luego se transforman en frutos rojos con semillas negras. Estos frutos son consumidos como dulces debido a su pulpa agridulce y son especialmente populares entre los niños.
Se pueden disfrutar como fruta fresca, o se utilizan para preparar mermeladas, aguas frescas, postres y salsas picantes. Aunque existen varias especies de biznagas que producen chilitos, Mammillaria roseoalba es la más consumida.
La recolección de los chilitos suele realizarse en zonas silvestres, aunque también se comercializan en mercados regionales. Sin embargo, su futuro está en riesgo debido a la falta de regulación en su recolección y comercialización.