
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se pronunció sobre la extradición de Ovidio Guzmán López, hijo del conocido narcotraficante Joaquín «Chapo» Guzmán, a los Estados Unidos. López Obrador destacó que Guzmán López no se amparó contra su extradición, y explicó el procedimiento que llevó a este acontecimiento.
En la mañanera en Palacio Nacional, el mandatario mexicano señaló que existe un acuerdo de colaboración entre México y Estados Unidos para la extradición de presuntos delincuentes. En este caso, el Gobierno de EE.UU. realizó la solicitud de extradición, que primero fue recibida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y posteriormente autorizada, lo que permitió su traslado a la Fiscalía General de la República (FGR). Durante este proceso, se notificó a Guzmán López, dándole la oportunidad de ampararse y presentarse ante un juez.
López Obrador subrayó la importancia de esta extradición para evitar que el tema del narcotráfico se utilice con fines políticos en Estados Unidos, especialmente durante la temporada electoral. Destacó que en cada elección en EE.UU., se recurre a dos temas recurrentes: el narcotráfico y la migración, con el propósito de culpar a México, pero enfatizó que esta estrategia ya no tiene el mismo impacto.
El hijo de «El Chapo» Guzmán actualmente se encuentra recluido en el Centro Correccional Metropolitano (MCC) y está programada su comparecencia este lunes ante el Tribunal del Distrito Norte de Illinois, en la ciudad de Chicago, en relación con al menos doce acusaciones presentadas por Estados Unidos. Durante la audiencia, se le leerán cinco cargos que incluyen posesión de una sustancia controlada con intención de distribuirla, empresa criminal continua, conspiración para importar, manufacturar y distribuir sustancias controladas, conspiración para lavar dinero y portación de armas.