
Juanita, así le llamaban sus amigos y familiares. Era una mujer de apenas 37 años, madre de tres hijos a los que quiso dar un regalo antes del regreso a clases. Tras muchos meses de ahorro y a pesar de las complicaciones de la pandemia, consiguió llevarse a sus hijos a la playa, a Acapulco, sin pensar que de este viaje ya no volvería pues encontraría la muerte de manera trágica en las aguas del Pacífico Mexicano.
De acuerdo con diversas versiones, la joven madre se encontraba en la playa de Acapulco con sus tres hijos adolescentes; uno de 15 años, otro de 13 y uno más de 12. Relatan que, el pasado 28 de agosto, acudió a la playa en las cercanías del Parque Acuático El Rollo donde, luego de varios minutos, una ola salvaje la arrastró hacia las entrañas del mar sin que pudiera oponer resistencia.
Sus hijos y testigos de lo sucedido, dieron parte inmediata a las autoridades esperando que se implementara alguna acción de rescate, sin embargo, la velocidad con que el mar la devoró impidió que las corporaciones de rescate pudieran intervenir pues Juanita desapareció de la vista de todos. Su rescate fue imposible pese a la desesperación de sus hijos y los intentos de las distintas corporaciones para protegerla.
Luego de varios días de búsqueda de acciones de vigilancia, las autoridades de seguridad y vigilancia localizaron el cuerpo de Juanita flotando en la playa de Acapulco, el mar le había arrebatado la vida. Agentes de la Marina Armada de México y la Octava Región Naval participaron en el rescate para que se pudiera iniciar con el posterior proceso de entrega a sus familiares.
Se sabe que el cuerpo de Juanita fue traslado a su natal San Luis Potosí en donde familiares y amigos le dieron el último adiós.