La Diputada Marité Hernández Correa es conocida por respaldar movimientos sociales contra el patriarcado, sin embargo pocos saben que no sólo respalda, sino también dirige, controla y posiblemente manipula.
En la última marcha feminista, un grupo de mujeres cubiertas del rostro pintaron la Fiscalía y la fachada Congreso del Estado, entre las manifestantes se encontraba Marité Hernández, la cual figuró solo al final del recorrido, pero estuvo informada de cómo se desarrollaba la marcha.
Y aunque tanto el movimiento feminista como el del aborto son luchas legítimas, la diputada utiliza la inconformidad social para atacar a sus adversarios políticos, con grupos de choque de mujeres agresivas cubiertas del rostro que pintan con aerosol muros y banquetas, patean las puertas y agreden a cualquiera que se les atraviese, inclusive a la prensa, justificándose en la defensa a la mujer. Extrañamente estas feministas jamás aparecen cuando existe una verdadera víctima de violencia.
Un ejemplo es, en la marcha realizada el 8 de marzo de este año, el contingente de mujeres esquivó el Teatro de la Paz, donde se encontraban el gobernador, Juan Manuel Carreras, y Érika Velázquez, directora del Instituto Potosino de la Mujer, la orden fue llegar hasta las oficinas del IMES sin causar más alboroto. Pero, al contrario a mitad de la marcha un par de personas cubiertas del rostro sacaron una lona en contra de Gabino Morales, acusándolo de violentador y pidiendo su renuncia, es bien conocido que Marité es del grupo adversario al delgado, junto con María Luis Veloz Diputada federal, de esta manera el movimiento se desvirtuó.
La corriente que apoya la legalización del aborto conocido como Marea Verde, tiene entre sus integrantes a la diputada y a Érika Velázquez, ambas han asistido a las reuniones privadas con jóvenes del movimiento. Estas juntas se convocan a través de redes sociales, se les pide a las participantes no publicar imágenes ni hablar con medios de comunicación, pero sí utilizar alguna prenda color verde.
Estos movimientos se desarrollan con el apoyo de investigadoras de la Universidad Autónoma de San Luis y el COLSAN. También desde la Federación de Mujeres Universitarias (FEMU), donde Marité Hernández forma parte de la directiva junto con Oresta López del COLSAN. Entre las filas de FEMU a nivel federal aparece Olga Sánchez Cordero, actual Secretaria de Gobernación.
La asociación civil EDUCIAC dirigida por los hermanos Córdova Nava, públicamente ha manifestado estar a favor del aborto, sin embargo esta asociación de manera indirecta ha patrocinado las marchas feministas, pues recibe apoyos de las arcas públicas para programas sociales, de manera extraoficial se menciona que el grupo de choque es costeado por esta asociación, es por eso que se cubren el rostro.
La red feminista muy bien articulada, dirigida por la diputada Marité Hernández Correa utiliza el movimiento y a las jóvenes que creen en esta lucha para manipular iniciativas de ley y atacar opositores de la política y del gobierno, como el Fiscal General y el presidente del Tribunal de Justicia.