
Luego de que ayer trascendiera que «echaron” de la delegación del ISSSTE en San Luis Potosí a Alberto Rodríguez Jacob, comenzó a destaparse la cloaca que el ex funcionario federal ocultó a lo largo de los 7 años que estuvo al frente de la representación del instituto.
Durante los 7 años al frente de la delegación del ISSSTE en San Luis Potosí, Rodríguez Jacob no sólo acumuló denuncias por malversación de los recursos públicos y uso indebido de la función pública, sino que dio trabajo a su compañera sentimental de nombre Hilda al frente de Atención al Derechohabiente.
No conforme con esto, la querida metió a la nómina a sus hijas, dando a una de ellas la jefatura del área de cocina del ISSSTE, con lo que pudieron quitar el convenio de compra de verduras y hortalizas a la Facultad de Agronomía de la UASLP.
Pero además Hilda, la querida del ex delegado, metió a la nómina a su esposo, con lo que toda la familia cobrara gracias al amor de Rodríguez Jacob.
A pesar de las anomalías y corruptelas, Alberto Rodríguez Jacob presume ante propios y extraños que el gobernador Juan Manuel Carreras le consiguió estar al frente de la Coordinación General del ISSSTE, como pago por sus buenas gestiones a favor del instituto y haber conseguido el recurso de un nuevo hospital que, por supuesto, no se ha puesto ni siquiera la primera piedra.
Personal administrativo, médicos, enfermeras y derechohabientes del ISSSTE festejaron la expulsión de Alberto Rodríguez Jacob, no veían la hora en que la 4T les hiciera justicia y cumpliera su palabra de quitar el trabajo a los malos funcionarios públicos, aunque ahora temen que la labia de Rodríguez Jacob pueda convencer a la gente del presidente de que “es un buen funcionario.