Cada 22 de enero se celebra el Día de la Respiración, una fecha clave dedicada a sensibilizar a la población sobre la importancia de una de las funciones más vitales y, a menudo, menos valoradas del organismo. Aunque respirar es un acto automático, su impacto es profundo en el equilibrio integral del cuerpo, la mente y las emociones.
Según especialistas, gran parte de la población respira de forma superficial, una práctica que puede derivar en problemas de concentración, dolores musculares y un aumento en los niveles de estrés, mientras que una respiración profunda mejora significativamente la oxigenación y regula el sistema nervioso.

Además de promover el bienestar emocional, esta efeméride tiene como objetivo visibilizar la lucha contra enfermedades respiratorias crónicas como el asma, la bronquitis y la EPOC, que afectan a millones de personas a nivel mundial.
La jornada pone énfasis en los factores de riesgo actuales, tales como el tabaquismo, el sedentarismo y la creciente contaminación ambiental, elementos que deterioran progresivamente la capacidad pulmonar. Por ello, se hace un llamado a tomar conciencia sobre el cuidado de los pulmones como un pilar fundamental de la salud pública.

Finalmente, el Día de la Respiración resalta cómo disciplinas como el yoga, la meditación y la rehabilitación respiratoria han integrado ejercicios específicos para mejorar la calidad de vida de las personas. La celebración concluye con una invitación abierta a la sociedad para detenerse y revalorizar este acto vital que nos acompaña en cada instante.