Cada 21 de marzo, el mundo se tiñe de colores y calcetines desparejados para conmemorar el Día Mundial del Síndrome de Down, una fecha establecida por las Naciones Unidas para simbolizar la trisomía del par 21.
El objetivo principal de este 2026 es derribar los estereotipos que aún persisten en la sociedad, promoviendo una visión basada en las capacidades y el respeto a la autonomía individual. Eventos globales y campañas digitales buscan recordar que la inclusión no es un acto de caridad, sino un derecho fundamental que enriquece a toda la comunidad.
En el ámbito laboral y educativo, las organizaciones han redoblado esfuerzos para demostrar que la diversidad es un motor de innovación. «No somos diferentes por nuestra condición, sino por las oportunidades que se nos niegan», fue una de las consignas más escuchadas en las conferencias internacionales celebradas este sábado.
Sobre la simbología de los calcetines, la iniciativa de usar calcetines desparejados (de distintos colores o patrones) nació para celebrar la diversidad. El mensaje es sencillo: aunque se vean diferentes, todos son calcetines y sirven para lo mismo.
Además, la razón técnica es que, bajo el microscopio, los cromosomas tienen una forma muy similar a la de los calcetines.


